Cuando desperté el día siguiente, la chica de la cama de encima mio ya había marchado. Ambròs ya se había levantado, sentado al lado de la ventana disfrutando del paisaje. En el pasillo del tren pasaban carros llenos de comida para el desayuno. La vendedora gritando por si alguien quería comprar desayuno y fruta. No recuerdo que desayunamos esta mañana, pero seguro que algo comimos; las cajas que nos habían preparado mis padres. Finalmente me levanté y empecé a mirar el paisaje también, campo verde, pueblos con casas de madera (algunos pueblos solo tenían unas tres casitas y un señor con su búfalo trabajando en el campo . Se veía el humo saliendo de las chimeneas, seguramente la familia estaba preparando el desayuno en la cocina) y montañas llenas de vida. En muchas zonas de China y en esta también, en la montaña se ven muchas tumbas familiares (en el campo la gente entierra los muertos en el terreno de su familia. Se sabe porque fuera hacen una pequeña montaña y encima ponen unas flores de plástico, señal de que habían recibido visitas). La verdad es que estaba un poco nerviosa! por fin pronto voy al lugar de mis sueños, esperaba la llegada a Guizhou impacientemente.

Vino una chica que trabajaba en el tren a pedirme unas revistas que había dejado en la mesita. Nos preguntaba de donde veníamos y a donde íbamos, estuvimos hablando un rato. Ya solo faltaban dos horas para nuestra parada, pensé en enviar un mensaje al móvil de nuestro contacto para tenerlo todo atado. Me dijo que al final él no nos iba a venir a esperar en la estación, y que en su lugar vendría una señora que nos llevaría al hotel. Me dijo que todo ya estaba hablado con ella, y que él vendría el día siguiente a buscarnos en el hotel ya que estaba fuera por trabajo y no le daba tiempo a llegar antes.

Creo que nos hemos pasado una hora los dos de pie, esperando la llegada a la estación. El tren llegó muy puntual en la estación de Zhen Yuan (Guizhou), una estación muy pequeña y con pocos pasos ya estábamos fuera. En seguida ya vi una señora que se iba acercando directamente hacía nosotros. Ambròs era el único extranjero, nos encontró muy fácilmente. Su plan era llevarnos al hotel enseguida. La seguimos, nosotros dos detrás de ella cruzamos una plaza y ya llegamos al hotel de su hermana, ubicado en una calle llena de sitios para pasar la noche. Menos mal que la dueña hablaba mandarín. Pude hablar con ella sin ninguna dificultad. Dejamos las maletas en la habitación y enseguida ya salimos del hotel para ir a visitar la zona antigua de la ciudad. Según instrucciones de la dueña, cogimos un taxi.

Eran las 17h de la tarde, unos diez minutos en taxi, pasando por calles comerciales vimos la entrada de la zona antigua, donde hay una puente muy grande y muchas luces que iluminan las calles, llenas de tiendas, construidas con ladrillos de color gris.

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2 comentarios de “Viaje a china 27 (2 – llegada a Guizhou)

  1. jota58 dice:

    Una experiencia para toda la vida. Un mundo que pensaba que no existía. Un diario de viaje con las cosas cotidianas pero que para vosotros no lo son pero si para las personas que viven y trabajan allí. Gracias por compartirlo con nosotros como siempre.

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