La abuela vive en Beijing, capital de China, y como siempre ella nos recibe con alegría y ganas de explicarnos historias.

Recién llegados hemos necesitado un par de días para sacarnos el cansancio y jet-lag del viaje.

Ya recuperados dedicamos todo un día a visitar los mercados de té en BeijingDespués de ver tiendas y tiendas fuimos a visitar unos amigos que también se dedican al negocio del té.

Con ellos estuvimos charlando y bebiendo té un buen rato. Yo estaba interesado en que nos preparasen un puerh envejecido fabricado a partir de arboles de té que se encuentran en estado salvaje (gu shu). Ellos nos decidieron ofrecer un puerh de menghai de la zona Lao Ban Zhang del año 2003-2004 prensado tradicionalmente. Su carácter, por los años que tenía, aún era fuerte, característico de esta zona. También probamos otro puerh sheng de Xiaguan del ano 2012 (tipo iron cake) de primera prensada de la zona de LinCang y de plantación. Interesante también ya que sus características eran prácticamente opuestas a las del primer puerh.

El segundo puerh me recordó al maocha que tenemos en la tienda también de la zona de Lincang de 2013.

ciudad prohibida

Uno de los lugares que queríamos volver a visitar era La Ciudad Prohibida. El día después de visitar los mercados de te allí fuimos. Comparando con las visitas anteriores, ahora esta mejor organizada y mejor controlada.

Para evitar la ruta de visita que los turistas siguen, la linea central del recinto, nosotros nos desviamos siguiendo el lateral izquierdo. Rodeados de una arquitectura maravillosa. Pisando los ladrillos originales, deteriorados por el tiempo. Por unos instantes nos trasladamos a la época de su máximo esplendor.

Alrededor de cada palacio, en el exterior, hay unos recipientes inmensos de bronce. Estos recipientes se utilizaban para guardar agua en caso de incendio. Alrededor de las escaleras, que comunican los distintos palacios, hay varias cabezas de dragón. Estas cabezas de dragón eran utilizadas para tirar agua durante verano y así bajar la temperatura ambiente. Detalles dignos de admirar!

ciudad prohibidaDentro de las salas, los muebles son de la mejor calidad de madera roja (hong mu). Los muebles tienen unos grabados que te dejan realmente sorprendido. En los sillones de descanso, hay decoraciones hechas con incrustaciones de jade y de piedra en la de madera. Estas ornamentaciones son a juego con los utensilios de la habitación. Por ejemplo un juego de gaiwan para tomar el té que tuvimos oportunidad de ver. Perfectamente te viene la imagen de los sirvientes preparando los mejores tés, pagados como tributo, a sus jefes … y ellos tomándolos con toda elegancia y arrogancia charlando en sus sillones.

La decoración de cada sala esta realizada con piezas auténticas, únicas y que muchas veces puedes ver en libros. Piezas de arte, hechas a mano y de los mejores materiales (jade, piedras preciosa, perlas, madera, telas, seda, …). Minimalismo, sencillezelegancia, interactuando en un entorno que no te deja indiferente.

Las salas abiertas al visitante son un aperitivo para el público. Estas salas sólo son una tercera parte de todo el palacio. Aún así, no hemos podido terminar de visitarlas todas ellas. Una visita maravillosa para disfrutar de la arquitectura y de la historia. Una visita para lanzar la imaginación a lo que cada uno le gusta, en nuestro caso el té.

nos reencontramos en la siguiente entrada…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *