gilles brochardNo es el hombre quien bebe del té, sino el té quien bebe al hombre: (El espiritu del té empieza a actuar desde el primer sorbo. Ligeras presiones internas, acupunturas invisibles, oportunos activadores de los órganos sensoriales, silencios coloreados y ondas de excitación que van desde el ojo interior hasta el “coccix resurrectus” recorriendo las desentumecidas vértebras. Aparecen entonces numerosas ventanas abiertas a la vida mientras las palabras vuelven a su origen en remotos puntos del espacio infinito)

Gilles Brochard

Un comentario sobre “del “pequeño tratado del té…”

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