He escrito estas cuatro lineas después del gran terremoto que ha tenido lugar en Japón. Inmediatamente después de enterarme de la noticia, el viernes por la mañana, envié unos correos a nuestros amigos y productores de té Japoneses preguntando sobre la situación. Una de sus respuesta es la siguiente:
Dear Ambros-san,

Thank you very very much for your thoughtfulness.

There was not the damage in our area.
We can live as usual.

But, the earthquake shook ominously, and I felt fear.

Today’s Japan is serious.

I am watching television now.
I worry about the area where the damage is big.
I pray for the safety of many people.

La verdad es que este correo no te deja indiferente, y menos al ir llegando las noticias e imágenes de la catástrofe. Es más, las palabras anteriores se hacen más estremecedoras.

Tal y como os decía al principio, escribo estas lineas porque la semana pasada recibí unos tés de Japón como normalmente pasa y nunca te planteas que puedan pasar estas cosas, pero como todos vemos pasan y cuando pasan, es muy probable que el te no pueda salir de Japón. Solamente es una reflexión del valor que damos a las cosas. Que hubiere pasado si la fuerza de la naturaleza hubiera actuado en la zona de las plantaciones? La semana pasada hubiere recibido un té de unas plantaciones ya inexistentes?

No me queda más que decir, atónito a lo ocurrido, unas palabras de agradecimiento a estos productores por el trabajo bien hecho y rezar para que se puedan salvar el máximo numero de personas en la zona afectada.

2 comentarios sobre “La fuerza de la naturaleza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *