TÉ BLANCO

Anji Bai Cha

0,49 - 0,54 / gr
2019

TÉ BLANCO

Nantou Bai Cha

0,99 - 1,09 / gr

TÉ BLANCO

Bai Mu Dan

Desde 8,10 / 50gr

TÉ BLANCO

Todos los tipos de té provienen de la Camellia Sinensis. El té blanco también. Originariamente, la producción de este tipo de té la encontramos en el sur de China, en las provincias de Fujian (principalmente), Yunnan,… Las variedades utilizadas para la producción de té blanco son tanto la Camelias sinensis sinensis como la Camelia sinensis assamica. Actualmente en la mayoría de zonas productoras de té, procesan té blanco. Sigue un proceso de elaboración parecido al té verde, con la diferencia de que el proceso de marchitamiento de la hoja es más largo, así como su proceso de secado menos intenso. Un secado menos intenso significa que, a veces, la hoja se deja marchitar hasta que se seca completamente, omitiendo la aplicación de calor (killing green) para la estabilización de la hoja. Otras veces el marchitamiento, indicado anteriormente que es más largo que en el té verde, se interrumpe para realizar un secado de la hoja más suave y prolongado. El marchitamiento y el secado de la hoja, se suelen realizar en entornos de poca luz u oscuros.

El té blanco al estar procesado de esta forma, una de las elaboraciones con menos procesos (… y que no quiere decir que sea más fácil), dentro de la producción de té, nos encontramos en que la mayoría de las hojas de té blanco que se presentan en el mercado, tienen la misma forma / aspecto que en el momento de su recolección.

EL PROCESO

TÉ-BLANCO

(en el procesado del té blanco, es habitual no someter las hojas al «killing green»)

Este té se fabrica a partir de hojas jóvenes y también de hojas maduras de la Camelia Sinensis. Proceso muy parecido al utilizado en la fabricación del té verde. La principal diferencia radica en la sub-variedad de la planta y en el proceso de producción.

recolección de brotes jóvenes

El té es conocido también por sus propiedades para la salud. El compuesto químico que se presenta en más cantidad dentro de las hojas del té son los polifenoles. También llamados antioxidantes.

De manera no muy acertada en occidente se habla del té blanco sobretodo por su poco volumen de producción, por sus propiedades para la salud, así como su nivel bajo en cafeína, diurético y con altos niveles de vitaminas y polifenoles. La mayoría de publicidad se concentra en estas propiedades del té blanco, generalidades que quedan muy bien cuando se oyen, pero que a veces quedan lejos de representar la realidad. No debemos pensar que el té es un producto milagroso, sino un producto con reconocidos y contrastados beneficios  que nos puede ayudar a mantener o mejorar ciertos aspectos de nuestra salud con una constancia de consumo, como bien se especifica en numerosos estudios que se realizan del tema.

OBSERVACIONES

Cuando hablamos de té blanco nos referimos, al igual que en el té verde, a una gran variedad de tés, todos ellos distintos. El mismo té tiene características organolépticas diferentes básicamente en función del terreno, del periodo de la cosecha,… (la mejor forma de poder valorar estas diferencias es probando los distintos tipos de té).

Otra cosa que queremos comentar es el color de las hojas del té blanco. El hecho de que se llame así no quiere decir que sus hojas sean blancas. En el anverso de las hojas, cuando son jóvenes, hay una pelusilla que se puede mantener o no en función del proceso de producción. Las hojas que tienen pelusilla serán más o menos blancas en función de varias variables una vez procesado el té, pero también nos podemos encontrar hojas sin pelusilla. Este detalle no es significante para determinar la calidad del té blanco, es simplemente aclarar que el té blanco no tiene porque tener la hoja blanca.