Kintsugi significa «reparación de oro». Su idea es dar una segunda oportunidad a un objeto que ha sufrido una rotura o un golpe. El hecho de reparar esta pieza, no trata de ocultar la rotura, sino de hacerla más visible, como si de una cicatriz se tratara. Practicando el Kintsugi resaltamos la experiencia y la vida de los objetos.