Hay varias hipótesis referente a cuando entró el budismo en China. Hay hechos que facilitan la entrada del budismo en China, como las rutas comerciales iniciadas por los Han.

Una posible entrada del budismo en China fue gracias al emperador Ming de los Han (28 – 75 dC). Una vez el budismo entró en China, se fusionó con el Taoísmo. Así fue dentro de los círculos Taoístas donde el budismo encontró sus primeros adeptos. Las escrituras budistas traducidas casi no diferenciaban el nirvana budista y la inmortalidad taoista. Wuwei, el concepto Taoísta de la no-interferencia, era el termino normal para traducir del sánscrito la palabra nirvana, que mucho más tarde pasaría a ser nièpán.

El primer chino en hacer apología del budismo fue Mouzi, que lo llamaba dàdào (大道, el “Gran Tao”).

El té fue un catalizador para la practica espiritual.